EL PARTIDO VISTO POR LA PRENSA DEPORTIVA NACIONAL

MARCA

Anoeta vive dulces sueños

La Real Sociedad dormirá esta noche en zona europea después de derrotar al Racing con el solitario y tempranero gol de Joseba Llorente. Pasaban seis minutos de encuentro cuando una genialidad de Xabi Prieto dejó solo al punta ‘txuri-urdin’, que allanó el camino donostiarra hacia un triunfo que mereció.

ÁLVARO OLMEDO 06/11/2010 – 21:11

LAS CLAVES

  • Los hombres de Martín Lasarte sienten su superioridad cuando rivales de la zona baja visitan Anoeta. Más aún si se ven por delante y juegan a su antojo a la contra.
  • Ariel, tras una fabulosa incorporación en ataque de Francis, estuvo cerca de devolver las tablas. Los mejores minutos del Racing terminaron con el cambio de Diop, que jugó al límite de su expulsión.
  • La segunda parte fue más cómoda para la Real, que sólo sufrió en los últimos diez minutos. Bravo apareció para tapar el disparo de Rosenberg y Cisma envió a las nubes un rechace en el segundo palo.

LA FRASE

“No vamos a encargar un traje que no nos corresponde”

Martín Lasarte

LO MEJOR

LA RACHA DE LLORENTE

El punta realista suma tres goles en las últimas tres jornadas y ha hecho que nadie en Anoeta se acuerde de la lesión de Tamudo. Desde que la Real perdiese en Valencia ante el Levante lo gana todo.

LO PEOR

LA PIFIA DE ÁLVAREZ

El colegiado catalán volvió locos a los jugadores cuando sacó de forma injusta la segunda amarilla a Kennedy y luego rectificó para mostrársela a Colsa, que no tenía nada que ver con la jugada.

LA CRÓNICA DEL PARTIDO

La Real Sociedad dormirá esta noche en zona europea después de derrotar al Racing de Santander con el solitario y tempranero gol de Joseba Llorente. Pasaban seis minutos de encuentro cuando una genialidad de Xabi Prieto dejó solo al punta ‘txuri-urdin’, que ya suma tres tantos en los últimos tres encuentros, y Llorente no falló. Batió por bajo a Toño para allanar el camino donostiarra hacia un triunfo que mereció.

Los hombres de Martín Lasarte sienten su superioridad cuando rivales de la zona baja visitan Anoeta. Más aún si se ven por delante y juegan a su antojo a la contra. El Racing, por tanto, concedió demasiado. Entre que sus centrales se daban la vuelta, Xabi Prieto ponía el balón perfecto para la carrera de Llorente, que partió en posición dudosa. Quedaban ochenta minutos para el final que Bravo vivió como los primeros diez: sin apenas trabajo.

El Racing pareció caer en la trampa de la Real, que dio un paso atrás para salir rápido al contragolpe y matar el partido. No lo logró porque Griezmann estaba regañado con el gol y Llorente ya había agotado la bala que guarda para cada partido. Fue Ariel, tras una fabulosa incorporación en ataque de Francis, quien estuvo cerca de devolver las tablas en el marcador. Preludio de los mejores minutos cántabros.

Cisma y el mencionado Francis se turnaban para crear superioridades en ataque mientras Diop cortaba las salidas blanquiazules. El Racing ya no dejaba andar a sus anchas a Prieto, pero el chollo duró poco. El mediocentro racinguista veía la amarilla y, todavía en la primera mitad, Portugal le sustituía antes de que dejase a su equipo con uno menos.

Victoria por inercia

La jugada de la noche tuvo como protagonista a Álvarez Izquierdo, que al final mostró la segunda cartulina a Kennedy por una supuesta mano que no fue. Su charla con el asistente exigió una rectificación, pero en vez de admitir su error lo multiplicó al amonestar a Colsa. La confusión coincidió con un cambio de la Real y terminó sin protestas. Rarísimo.

Polémicas al margen, la segunda parte fue mucho más cómoda para la Real, que sólo sufrió en los últimos diez minutos de encuentro. Antes, Griezmann tuvo el tanto de la sentencia tras una fantástica maniobra dentro del área que Toño detuvo con una mano inesperada. Bravo también apareció para tapar el disparo de Rosenberg y Cisma envió a las nubes un rechace en el segundo poste.

La Real, que hace un año comenzaba a distanciarse en el liderato de Segunda, dormirá en zona europea. Anoeta vive dulces sueños.

 

AS

La intensidad premia y retrata

El Racing vuelve a las andadas por salir acobardado y dormido. Llorente mató en el 6′. La Real, más fogosa, mira a Europa. Toño y Prieto, los mejores.

Alfredo Matilla | 07/11/2010

La Real y el Racing parecen dos modestos del mismo pelo. Pero sólo a priori. Fuertes en casa e irregulares a domicilio. Sin embargo, el primero no ha olvidado en su regreso a Primera que sin garra no hay permanencia, mientras que su rival de anoche piensa que puede ganarle a alguien sin el sello que le ha permitido disfrutar de la UEFA hace bien poco y de dos semifinales de Copa. Esa intensidad, admirable en el equipo de Lasarte y censurable en el de Portugal, por mucho que éste vea fantasmas, desequilibró el partido, sobre todo en su inicio, relanzando a los locales hacia Europa y enviando a sus vecinos a la hoguera seis días después de haberla abandonado.

Aunque sería injusto no reconocer otra gran diferencia entre ambos equipos en la actualidad. La Real cuenta con el incalculable valor de una perla como Xabi Prieto, que baila con la misma soltura ante el Madrid que frente a uno equipo de su liga; y también con el hambre de Llorente, al que le bastó una buena ocasión nada más empezar para fusilar a Toño a quemarropa. Mientras, el Racing no tiene un creador desde tiempos inmemoriales y condena con su ausencia la llegada al área ajena, además de la circulación y la ilusión del aficionado. Pero no es sólo eso. Arriba ha demostrado, hasta ahora, que los fichajes son menos influyentes de lo deseado y que las balas de los arietes son de fogueo. Con dos delanteros o con punta y mediapunta. Sea sueco el que la pida, argentino el que presione o santanderino el revulsivo.

La jugada del gol, decisiva a pesar de su pronta aparición, no tiene desperdicio y deja varias lecturas. La primera es clara. Llorente tiene el veneno que le falta al Racing, ya que éste tuvo una misma situación para empatar en el 25′ y se tropezó en la misma piedra. Pero también es recomendable analizar el 1-0 para recapitular lo que un equipo debe hacer en ataque y lo que otro no puede permitirse en defensa. O lo que es lo mismo, disfrutar de cómo el artista del partido, Xabi Prieto, burla a Colsa y Diop con un solo amago y da un pase picado entre líneas, a la vez que su socio rompe en busca de espacio y define. Y luego temblar al analizar los movimientos del Racing para contrarrestar ese peligro adversario. Eso que tanto entrena a puerta cerrada y que tan pocas veces cumple: mal en la presión, peor en el achique y catastrófico al tirar el fuera de juego.

El tanto de la Real llegó antes de que hiciera méritos para lograrlo. Quizás fue un adelanto de lo que se ganó minutos después. Por casta, intensidad, mejor presión, agallas, valentía, lectura previa del choque y físico envidiable. Gracias a esta virtud de explotar las cualidades y esconder sus defectos, la Real pudo sentenciar con ocasiones de Griezmann (18′ y 59′), Zurutuza (31′) y Llorente (78′).

Reacción sin pegada.

El Racing tuvo que refrescarse en el vestuario para darse cuenta de la repetitiva falta de actitud que estaba demostrando. Salió con más nervio y ambición, aprovechando también que la Real replegó a la espera de huecos. Sin embargo, las llegadas cántabras fueron menos que las locales. Y más inocentes. Por algo Toño se erigió en salvador.

Los cambios dieron oxígeno a la Real tras otra exhibición de entrega y los del Racing aportaron poco más que la corrección del paupérrimo balance defensivo. Ése en el que no se acaban las jugadas ni se cortan las contras. Ahora, la Real puede permitirse viajar a Almería en Copa (2-3 cayó en la ida) con la ilusión, que no obligación, de obrar una proeza, ya que las matemáticas y la opinión pública están de su lado en Liga. Justo lo contrario que el Racing, que deberá recibir a un segunda como el Córdoba (2-0 en contra) presionado. Por no decir estresado. Sabe que su afición sigue viendo mejor plantilla que resultados y más justificaciones en sala de prensa que hechos.

 

El duro

Diop

Fue sustituido en el 40′ porque pudo ver la roja. Dio dos patadas sin control.

El dandy

Xabi Prieto

Da gusto verle conducir el balón, centrar y asistir. Una joya con madera para un grande.

¡Vaya día!

Torrejón

Despistado, lento, confuso y protestón. En el gol no supo si achicar o perseguir.

El crack

Llorente

Tuvo una y machacó. Además, se dejó la vida en defensa y dio una asistencia magistral.

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